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El cambio de portadas es uno de los temas que más nos afectan y, en ocasiones, indignan como lectores...
Muchas veces, a las editoriales no les queda más opción que crear su propia versión por temas de derechos de las portadas originales, pero en otras, optan por cambiarlas por una cuestión de marketing o porque creen que esa tapa en particular no es apropiada para el público y/o mercado.

Pero si hay algo que a los lectores realmente nos molesta es que saquen la mitad de una saga con una portada y la otra mitad, con otra. 

Y vengo a hablar de esta saga en particular porque, como ya sabrán, yo adoro a la señora Lauren Kate y me da pena que cambien las portadas tan bonitas de la saga La última lágrima.

La cuestión es que Montena anunció que reeditará el primer libro de la saga con una nueva tapa y el segundo, saldrá directamente a juego con la reedición del primero.

Personalmente, las nuevas tapas no me gustan ni un poquito. Me parecen poco atractivas, poco significativas, poco todo... La primera versión era muy atinada. El juego con el agua, el simbolismo que tenía el vestido de agua de la chica de la tapa, con lo que ocurre con Eureka.

En fin... Se las muestro, ustedes me dirán...

Nueva versión para España

 

 Vieja versión de La última lágrima y la portada que debería haber sido pero no fue para Atlántida...
    

 Estados Unidos tampoco se salvó del cambio de tapas, pero igual, las de ellos no están nada mal... Me quedo con estas antes que con las nuevas que va a usar España.

 

En fin... Ojalá que PRH Argentina reconsidere con qué portada va a sacar el segundo tomo de la saga... Porque las de España son muy feas de verdad... 
 *Leo está indignado*

¿Qué les parece el cambio a ustedes?
¡Los leo!

Reseñado por Erika

Te quiero pero te odio.
Lucy ha oído decir esa frase incontables veces, pero hasta ahora nunca había pensado que podía llegar a comprenderla tan bien. En realidad, desde el día que conoció a Jude navega por aguas turbulentas, incapaz de aclararse y descifrar qué siente. Entre toda la confusión, algo le parece evidente: Jude no es un chico adecuado para ella. Cínico, inaccesible, descarado hasta decir basta... En definitiva, el clásico tipo malo que parece predestinado a romperle el corazón a cualquiera que sucumba a sus encantos.
Y, sin embargo, Jude ejerce una extraña atracción sobre ella. Una atracción de la que parece imposible escapar...

Lucy es una chica que pretende salvar el mundo. Se la pasa adoptando perros abandonados, se anota en campañas de todo tipo (recolección de juguetes, voluntaria dando clases particulares), preside concursos a beneficio, todo lo que pueda hacer en favor de los demás, ella lo hace.
Pero ese verano tenía que enfrentarse a una vida totalmente nueva. Su familia se había mudado del lugar donde siempre habían vivido a una cabaña que solían usar para vacacionar, y no era lo más lujoso del mundo. Habían perdido casi todo el dinero que tenían, por lo que tenía que acostumbrarse a una nueva vida, lo que incluía un cambio de colegio, cambio de amigos, y resignarse a hacer algunas de las cosas que más le gustaban —aunque lo de salvar perros abandonados no le salió dejarlo del todo. Hacía 5 años que su familia llevaba viviendo por inercia, luego de la pérdida de un ser querido muy importante para ellos.
Desde ese momento dejaron de ser los mismos: su papá parecía perdido en otra galaxia cuando le hablaban, su mamá vivía de mal humor, y ella había reaccionado intentando salvar a toda la humanidad. Además, tenía una pasión: la danza. Y era lo único por lo que estaba dispuesta a luchar pese a que hubiera o no dinero en la familia, porque era lo que lograba hacerle olvidar todos sus problemas.
Uno de los últimos días de vacaciones de verano, Lucy decide no dejar pasar más tiempo, ella quiere encontrar a su príncipe azul. Y, jugando en la playa con un grupo de chicos al fútbol americano, distingue uno que en vez de azul, es rojo pasión. Sabía que era un arma de doble filo: era un chico muy atractivo, pero igual de peligroso. A simple vista se notaba que era un rompecorazones, y no tuvo que esperar mucho para cruzar un par de palabras y confirmar que así era.
Sin embargo, pareció no importarle porque había algo de él que la atraía y hacía que por momentos se olvidara de los carteles con luces de neón que gritaban “¡PELIGRO!”. Luego de varios episodios que confirmaron la clase de peligro que representaba este chico, no había duda de que no podía dejar de pensar en él.  Sabía que no podía enamorarse de alguien así, que apenas había conocido y de quien no sabía más que su nombre, y sin embargo no podía evitarlo.
El juego infinito es el título que utilizó PRH para la nueva saga de James Dashner, reconocido autor de la saga Maze Runner que andará de visita por la Argentina muy pronto.

Acá les dejo la portada española oficial y dos líneas sobre el argumento. Pero antes tengo que sacar mi ladro crítico: ¡La portada no me gusta! -_-... Yo la hubiera cambiado.

Michael, Sarah y Bryson deberán cazar a un ciberterrorista que está sembrando el caos en un popular juego de realidad virtual...


¿Qué les parece?
Esmeralda, Kerstin Gier - Montena
«¿No podríamos seguir siendo amigos?» Seguro que muere un hada cada vez que en algún lugar del mundo se pronuncia esta pregunta. Pero el perfectísimo Gideon de Villiers -a quien Xemerius prefiere llamar «el innombrable»- no tiene suficiente sensibilidad ni para pensar en las hadas ni para dejar de pisotear mi corazoncito. Si no fuera porque cuando le miro se me corta la respiración y me tiemblan las piernas, le hubiese soltado un bofetón que le habría mandado directo al siglo XIX sin necesidad de cronógrafo... Aunque, en lugar de hacer eso, solo le fulminé con la mirada y me alejé. Al fin y al cabo, éramos los dos últimos viajeros en el tiempo y en pocas horas saltaríamos juntos a 1782 con una misión a vida o muerte.
Hasta que el lucero palidezca y muera, no tendrá el águila su nido eternal. Y solo por amor se extingue una estrella, si ha elegido libremente su final.
Esmeralda es el capítulo final de la saga El amor más allá del tiempo de la alemana Kerstin Gier. En Rubí ingresamos al mundo de los viajeros en el tiempo, en Zafiro empezamos a ver el lado oscuro de la Logia y en Esmeralda Gwendy tendrá que enfrentarse a un desafío que pondrá su vida en juego.

La verdad que esta saga me gustó mucho mucho, está cargada de originalidad y es una lectura muy ágil. Aunque debo decir que el comienzo de Esmeralda se me hizo un poco lento. 
La prosa de la autora es adictiva, siempre con la cuota justa de descripciones y acción. Una serie de personajes muy bien creados, entre los que se destacan Gideon, que en este libro se luce mucho más que en los anteriores, y Xemerius que le da un toque de humor IMPERDIBLE al libro. La que para mí se puso muyyyyy tonta, por momentos, es Gwendy; hubo veces en las que quería pegarle, porque se ponía muy pesada. Pero sacando eso, el resto de los personajes siguen la línea que ya tenían. También quiero destacar a Leslie, le da un toque muy especial a la obra, ¡me cae tan simpática!