Butter, un chico solitario y con problemas de obesidad, está a punto de hacer historia: va a comer hasta morir y lo va a transmitir en vivo a través de una web-cast en Internet la noche de Año Nuevo y todos están invitados a verlo.
Cuando Butter hace el anuncio en Internet, espera pena, insultos y posiblemente pura indiferencia. Sin embargo, sus compañeros, que antes no lo registraban, comienza a alentarlo para llevar a cabo su cena letal. En la medida que el apoyo de su entorno aumenta, Butter empieza a sentir que es popular... y eso lo pone contento. Pero ¿qué pasará cuando llegue la noche en la que tenga que cumplir con su última cena?
Butter es un joven obeso y que padece diabetis. Ese es el sobrenombre
que el protagonista obtuvo cuando un grupo de jóvenes, entre los que se
encontraba Jeremy, un compañero de colegio de Butter, lo obliga a que se coma
un paquete de manteca.
El protagonista pesa alrededor de 423 libras, es un chico solitario,
vive encerrado en su casa tocando el saxofón con la compañía de su madre que lo
consiente con las comidas que a él más le gustan. Lo único que encuentra
motivador son las charlas por chat con Anna, la chica que le gusta y, también,
su compañera de colegio. Sin embargo, ella no sabe con quién está hablando. Está
enamorada de J.P., un chico que se supone que es deportista y que espera
conocer en la noche de Año Nuevo, pero Anna no se imagina que la persona que
está del otro lado de pantalla, es el mismo chico que se sienta detrás de ella
en el colegio.
El nudo de la historia se presenta cuando Butter decide hacer público,
en una página web que él mismo crea (ButterLastMeal.com), que va a comer hasta
morir y que lo transmitirá en vivo a través de una web-cast la noche de
Año Nuevo.
