Tres chicas perdidas, cada una en busca de algo distinto. Pero lo que acaban encontrando supera los límites de la razón.
Agnes, Cecilia y Lucy no han tenido una vida ejemplar... más bien todo lo contrario. Brooklyn es testigo de sus excesos.
Tres historias de corazones rotos y de sueños hechos añicos, tres chicas con un mismo fuego metido en sus cabezas, una misma inquietud que las persigue desde niñas: la idea de que hay algo muy grande reservado para ellas.
Y, entonces, llega Sebastian. Misterioso, irresistible, seductor. Parece ofrecerles todo aquello que han estado esperando, aunque para conseguirlo deban embarcarse en una cruel batalla a muerte en la que no se juegan solo el amor, sino también el destino de sus almas.
Las Bendecidas es la nueva trilogía de la autora Tonya Hurley (Ghostgirl, que aún no leí). Tres chicas, completamente diferentes en cuanto a personalidad, estilo de vida y cada una con sus propios problemas, son ingresadas el mismo día al hospital Perpetuo Socorro, y ahí cada una de ellas recibe un regalo por parte de este misterioso chico llamado Sebastian. No quiero agregar mas detalles porque la verdad es que les estaría dando spoilers y no quiero hacerlo.
Debo admitir que estos personajes no son perfectos, y eso es lo que los hace mas cercanos a la realidad. Está narrado en tercera persona, desde el punto de vista de las tres protagonistas, y además de otros personajes que al principio uno se queda como ¿Por qué me está contando lo que hace fulano? ¡Yo quiero saber qué pasa con Agnes, Cecilia y Lucy! Pero tranquilos, porque a medida que uno se acerca al final, es importante lo que contaban/decían estos personajes en cierta forma "secundarios".
Me costó un poco seguir la historia. Se me hizo eterno pasar el principio, y siento que me faltaron detalles de lo que realmente sucede con estas chicas, y la gente que las rodea, mas que nada en el nudo... se desarrollaba tan lento que el desenlace (creo que fueron unos seis o siete capítulos) se me pasó volando, y no sabía qué creer: fue como vagar entre dos historias y decir ¿A quién debo creerle? ¿Quién está delirando? ¿Quién es el bueno y quién el malo? Al final uno se da cuenta de quién dice la verdad, o mejor dicho es algo relacionado con una creencia. Quién cree y quién no. Ya verán de lo que hablo si deciden leerlo.
