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Hello, hello, soñadores. ¿Cómo están? ¿Ya visitaron la FIL de Buenos Aires?

Bueno, hoy les traigo un resumen de algunas de las actividades juveniles... A ver si vienen a alguna.


Los dolores de cabeza del mundo editorial.
El 30/4 a las 20.30 h, un grupo de editores (yo entre ellos ¡!) estaremos hablando sobre los distintos “dolores de cabeza” que tenemos en la diaria laboral: autores, agentes literarios, toma de decisiones, entre otras cositas más.

Maratón de lectura (homenaje a Liliana Bodoc)
El 1 de mayo de 18 a 21 h, en la sala Jorge Luis Borges, importantes figuras del mundo editorial rinden homenaje a Liliana Bodoc.

Chris Pueyo presenta El chico de las estrellas y Aquí dentro siempre llueve.
El exitoso autor español llega por primera vez a la Argentina para presenta su obra. La cita es el 3/5 en la Feria del Libro (16.30 h, sala Julio Cortázar).

Tiffany Calligaris presenta Witches. Noche eterna.
El 5/5 a las 16.00 h, Tiffany Calligaris presenta el último libro de su saga Witches en la sala Victoria Ocampo. Luego, firmará ejemplares en el stand de Editorial Planeta (stand 917, pabellón verde).

Anna K Franco presente Brillarás, su nueva novela YA.
El 5/5 a las 19.30 h, Anna K Franco presenta su más reciente novela juvenil en la sala Julio Cortázar y a las 20.30 h, firmará ejemplares en el stand de V&R Editoras (stand 617, pabellón azul).

Charla debate sobre Mensajes en las paredes del baño
El 5/5 junto a Facu Tedesco y Cris Alemany estaremos debatiendo sobre el libro Mensajes en las paredes del baño en el stand de Leamos (Grandes Libros) a las 15 h.

Encuentro de Bookstagrammers.
El 6/5 se llevará a cabo un nuevo encuentro de bookstagrammers a las 20.00 h, en la sala Julio Cortázar. Allí, se hará entrega del premio al Bookstagrammer de la Feria 2018.

Encuentro Internacional de Booktubers.
El 11/5 se llevará a cabo un nuevo encuentro internacional de booktubers a las 18.00 h, en la saga José Hernández, con la presencia de Andreo Rowling (España), Javier Ruescas (España) y Clau Ramírez (México). Además, se entregará el premio al Booktuber de la Feria 2018. Ruescas luego del encuentro firmará ejemplares en el stand de Penguin Random House y Andre y Clau en el pabellón 8.

Dan Wells presenta la trilogía El Mirador.
El 12/5 Dan Wells presenta su más reciente trilogía de ciencia ficción a las 17.00 h en la sala José Hernández, luego firmará ejemplares en el stand de V&R Editoras (stand 617, pabellón azul).

Morgan Rhodes presenta La caída de los reinos.

La exitosa autora de la saga Falling Kingdoms se presenta el sábado 12/5 a las 19.00 h, en la sala José Hernández. 

Encuentro Subite Al Pony.
Así es, Subite al Pony, el programa de radio que llevo junto a Georgina Dritsos y Facu Tedesco tendrá su espacio en la FIL. El evento será el próximo 13 de mayo a las  14 h, en la sala Bioy Casares. ¡¡Están todos invitados!!

¿Qué actividad los entusiasma más? ¡¡Los leo!!

El chico de las estrellas -  Chris Pueyo
Destino

¿Tienes el valor de ser tú mismo? Porque no hay curar para dejar de ser quien eres.

Érase un niño que jamás vivió más de dos años seguidos en una misma casa, por lo que decidió pintar las paredes de todas sus habitaciones con estrellas. Su rechazo al colegio y una familia inusual le empujarán a emprender un viaje donde no todo serán constelaciones y pedirle deseos a la luna. Es hora de bajar al barro, equivocarse con una princesa y terminar encontrando un príncipe… ¿o no? 


Sus ansias de libertad, tres antídotos de supervivencia y unas botas plateadas le acompañarán por un mundo muerto donde los sueños llegan descalzos y despeinados a Ninguna Parte.
...

¡Buenas, soñadores!

¿Cómo va? ¿Qué me cuentan de nuevo?

Yo estoy más que feliz de estar de regreso, compartiendo lecturas con todos ustedes :)

Hoy les traigo la reseña de una novela que salió hace muy poquito en la Argentina y de la que todos hablan: El chico de las estrellas de Chris Pueyo.

Apenas volví de la BEA (ya les voy a contar más al respecto), pasé por Cúspide y dije: “Tiene que ser mío”. ¿Vieron qué linda es la portada? ¡Me encanta!

Bueno, les voy a contar un poco mi experiencia con esta historia.

Como ya sabrán, la base de la trama es la identidad sexual (sí, cada vez son más los libros que se publican sobre el tema), pero lo cierto es que ese es tan solo uno de los tantos temas que aborda la historia: maltrato familiar, alcoholismo, familias rotas, bullying, entre otros.

Una dato sumamente interesante es que El chico de las estrellas es nada más ni nada menos que parte de la vida de su autor, Chris Pueyo, un joven español de 21 años. Esto me llamó mucho la atención, ya que mi mente de editor quería saber cómo escribió una suerte de autobiografía novelada.

El resultado es asombroso, no solo porque lo pudo resolver muy bien, sino porque Pueyo tiene una pluma mágica. Aborda hechos que marcaron gran parte de su vida desde una perspectiva de cuento, con muchas metáforas, nombres mágicos y descripciones realmente conmovedoras. Hay partes que son poesía pura.

Si hay algo que me voló la cabeza fue la pluma del autor que, si bien es muy joven, estoy seguro de que le espera una prolífica carrera en el mundo de los libros.

Como les decía, tiene un manejo excelente de recursos literarios: metáforas, comparaciones, juego de palabras. Sin embargo, otro plus que encontré es que la intensidad de las escenas está acompañada por la disposición tipográfica de la novela en sí. Es decir, hay palabras con un cuerpo tipográfico mayor, otras que, cuando “su voz se hace más pequeña”, las palabras también disminuyen de tamaño.

Recuerdo haber llegado a un mundo donde las tormentas eran tristes, donde los años pasaban y los meses no gritaban su nombre, donde las habitaciones eran blancas y los sueños llegaban descalzos y despeinados a Ninguna Parte.
Era un mundo muerto donde las madres no reconocían a sus hijos, besar era un secreto, y la vida, ese terreno resbaladizo donde el odio recae sobre lo que somos sin miedo.Era un mundo muerto que ni siquiera tenía ese espíritu bohemio o tempestuoso que, finalmente, puede resultar atractivo para melancólicos, borrachos o cantautores de nostalgia entretejida.
Y entonces entendí que había que cambiar el mundo.
Aprendí a soñar.